Cuenta la leyenda que más allá del paso donde se funden la vigilia y los sueños, está el faro de Suañu donde desde hace muchos años hay escondido un tesoro. Nunca nadie lo ha encontrado, pero se dice que Fernando Viriache, uno de los cuidadores más importantes que tuvo el faro, lo escondió muy bien para que nadie que no se lo mereciera llegara a él. Siempre se ha dicho que para hallarlo, hay que encender sus grandes bombillas, pero en los más de 50 años que lleva cerrado... Nunca nadie ha conseguido llegar a ellas. 

 

A ti estas cosas siempre te han dado curiosidad... Así que... ¿Qué pierdes por intentarlo?

Si estás preparado para la búsqueda de este tesoro... ¡VAMOS ALLÁ!